martes, 10 de febrero de 2026

paolo veronesse - la unción de david - 1550





Tras su conversion de María Magadalena, Venonés llevó a cabo este lienzo  magnífico para cierto noble de la ciudad. Algunos autores datan la obra entre los años 1550 y 1555. La obra hacia 1648 formaba ya parte de las colecciones reales del Duque de Buckingham y finalmente acabó en Viena, pudiendo hoy ser admirada en su Museo de Historia del Arte. Se trata de una obra de gran formato, nada menos que 173 x 365 cms. 

_Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido. Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. Entonces llamó Isaí a Abinadab, y lo hizo pasar delante de Samuel, el cual dijo: Tampoco a este ha escogido Jehová. Hizo luego pasar Isaí a Sama. Y él dijo: Tampoco a este ha elegido Jehová. 10 E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a estos. 11 Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son estos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí. 12 Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque este es. 13 Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David _

y el benjamín David dejó las ovejas, una de sus pieles de una de ellas la pone  Paolo sobre un pedestal, y acudió un tanto atónito a la llamada de Isaí, que era la llamada de Jehová. Siete hermanos cuenta la Biblia que tuvo el futuro Rey de Israel, y casi con seguridad todos ellos estan presentes en este escenario tan hermosamente concurrido. El Veronés es maestro en el arte de acumular personajes, todos ellos inmersos en un acontecimiento central pero al mismo tiempo desligados gracias a su propia personalidad que el pintor establece a través de sus atuendos, su postura, su mirada, el color y la iluminación  

Así, tres niños aparecen en la obra, el mayor , al lado de David, dirige su mirada al espectador y señala al ungido, mientras a la derecha de la estancia sitúa otro embobado por la presencia de una cabra, y otro más pequeño esta en volandas de su madre.

 Cada cual hace su papel en la obra y se mueve libremente por ella pero,....sin amenazar en ningún momento la apretada cohesión del grupo, luminoso y dorado.

Las dos aperturas de ambos lados por las que penetra la luz,  dejando ver el paisaje circundante, abren paso al aire que fluye a traves de toda la escena dulcificándola y quitándola cualquier asomo de dramatismo; basta que tapeis con vuestras manos estas para percibir inmediatamente el cambio de ambiente y situación. Maravilloso recurso en un joven de tan solo ventidos años.     

 


 

 

 

 

 


jueves, 29 de enero de 2026

paolo veronesse - la conversión de maría magdalena -1548

  nacido casi con seguridad en el año 1528 en la ciudad de Verona, población dentro de las posesiones del pujante estado veneciano, Paolo Veronese, ó Paolo Cliari, apellido tomado de su madre, hija ilegítima de cierto noble llamado Antonio Caliari. ó bién Paolo Spezapreda (picapedrero) por la profesión de su padre, puede  meritoriamente con creces formar parte, junto a el Tiziano y Tintoretto, de la tripleta más representativa de la Escuela veneciana del Renacimiento italiano tardío.

se inició como pintor al amparo, dentro de su ciudad natal, de dos artistas que a la sazón sobresalían dentro de sus respectivas familias de pintores, Antonio Badile, que llegó a ser su suegro, y Giovanni Batistta Carotomás primitivo el primero y , como veis, mucho más evolucionado y acorde con los progresos alcanzados en el Véneto, el segundo.

El año en que está datada la obra que vemos, 1548, Paolo tendría justo veinte años y, estareis conmigo, asombra su precocidad en el dominio de la composición y riqueza de colorido; su etapa de aprendizaje se ha completado y la conversión de María Magdalena es uno de sus primeros encargos, posiblemente de un noble veronés.

La mayoría de los estudiosos en busca de influencias más o menos claras a observar en sus obras coinciden en el Tiziano, el Tintoretto, Rafael, Parmigianino, Giulio Romano....., en fín, para mí lógicamente nuestro pintor admiraría a estos maestros y ello, como en todo artista, se reflejaría de alguna manera en su pintura, pero el Veronés es, al menos como ellos, original y rotundo, sensualeleganteluminoso y quizás más sosegado que algunos de ellos.

En las sucesivas entradas que os presento de esta maravillosa Exposición del Prado, os pediría que trataseis de encontrar estas seis características que envuelven como una luz radiante las magníficas representaciones que este genio veneciano  ha legado al mundo del arte. 

Se da la circunstancia de que la escena que nos presenta  aquí el Veronesse no aparece relatada en ningún lugar de los Evangelios, es pura invención del pintor, pero podríamos establecer, y así lo han venido haciendo muchos estudiosos, cierta relacíon con otra obra literaria del escritor y poeta Pietro AretinoL‘umanità di Cristo, del año 1535, en la que si se describe, obra que además no era ni mucho menos desconocida en todo el norte de la península italiana.

Sea como fuere, ahí esta el resultado, y  ¡que belleza¡:trece personajes, formando un grupo compacto y apiñado, participan muy de cerca de la emoción del momento en que María Magdalena, fijo su bello rostro en Jesús de Nazaret, hinca sus rodillas en el suelo seducida por su presencia y su palabra, arropada por dos mujeres. Una de ellas, remitiéndonos al poeta Pietro Aretino, ya que los Evangelios no lo constatan, es Marta, hermana de Lázaro, quien toma la mano de María y en una aptitud plena de delicadeza, le señala al nazareno. Veronesse viste a la Magdalena como una cortesana de la época, aludiendo a su pasada vida pecaminosa. El resto de los caracteres no le van a la zaga en lo que al colorido y elegancia se refiere.

La obra pertenece a la National Gallery de Londres desde 1876, proveniente de la extensa colección de pinturas del político y gran coleccionista de arte  británico Wynne Ellis.