lunes, 28 de septiembre de 2026


a la manera de Italia


 Gracias a los intensos intercambios mediterráneos, los reinos hispanos fueron los primeros territorios de Occidente sensibles a las manifestaciones artísticas del Trecento italiano –propugnadas, entre otros, por Giotto, Duccio, Simone Martini o los hermanos Lorenzetti–, que sorprendieron a los espectadores peninsulares tanto por su estética renovadora como por su sofisticación técnica. En manos de los maestros hispanos, el lenguaje trecentista italiano fue una auténtica lingua franca, abierta a todo tipo de versiones y adaptaciones, un punto de partida para elaborar refinadas obras de una sugestiva originalidad (estética, iconográfica y tipológica) que escapan a las categorías artísticas convencionales.

 Las imágenes no solo viajan, sino que se interpretan, se aclimatan y, al hacerlo, dan vida a identidades difuminadas e híbridas nacidas de la fértil conjunción de propuestas diferentes. En este ambiente de fecunda creatividad también se desarrollan nuevas formas de pintura polimatérica: la aplicación del oro se convierte en una estrategia técnica que permite emular las texturas de los tejidos de lujo, pero, sobre todo, transformar los grandes retablos hispanos en máquinas escénicas que generan experiencias ópticas y simbólicas. 

Lejos de proponer una narración unilateral, la exposición subraya la complejidad de estos intercambios artísticos con un final revelador: el impacto de la cultura tardogótica hispana en Italia. Una vuelta de tuerca que señala hasta qué punto las vías mediterráneas anulan las fronteras tradicionales entre centro y periferia para implantar un mundo de encrucijadas de caminos y de alternativas fascinantes.


(nota ; todos los textos y comentarios que figuran en esta Exposición han sido extraídos de los catálogos y páginas del Museo del Prado de Madrid)

1. antes de la Peste Negra. Declinaciones del arte italiano

La asimilación de las nuevas corrientes estéticas surgidas en el mundo italiano fue estimulada por los clientes más selectos de la sociedad aragonesa y mallorquina que, a partir de la tercera década del siglo XIV, favorecieron la llegada de maestros transalpinos y la importación de obras desde la península itálica, pero, sobre todo, fomentaron la actividad de artistas locales conocedores del nuevo lenguaje, en especial pintores y miniaturistas.
 Joan Loert, en el reino de Mallorca, y Ferrer Bassa y su hijo Arnau, en la corona de Aragón, son los artífices más destacados. Sus respectivas declinaciones o reelaboraciones de los modelos italianos dan lugar a soluciones híbridas de gran originalidad, tanto por sus rasgos formales como por su incorporación a nuevos soportes –caso de los retablos– y la concepción de singulares ciclos de imágenes. 
El resultado es una serie de obras con un acusado acento italiano, pero inconfundiblemente hispanas. Una producción que habla por sí sola del carácter propio de la gramática visual surgida de los pinceles de esos maestros autóctonos. Aunque la terrible pandemia de la peste negra supuso la desaparición de los principales protagonistas de esta renovación, su semilla germinó.

en una isla del Mediterráneo. Joan Loert y colaboradores

Situado en un cruce de rutas comerciales mediterráneas, el efímero reino de Mallorca (1276‑1349) fue uno de los primeros escenarios de la hibridación entre fórmulas artísticas locales y modelos trecentistas italianos. En las décadas de 1330 y 1340 destaca la actividad de Joan Loert, conocido como el Maestro de los Privilegios, pintor y miniaturista documentado primero en Perpiñán y luego en Palma de Mallorca, donde trabajó para la corte de Jaime III, para el obispo Berenguer Batle y para instituciones de    la oligarquía urbana. Como pintor de retablos e iluminador de manuscritos de lujo, contó con la colaboración de otros maestros, de ahí la diversidad de manos que, pese a una clara unidad de lenguaje, se reconoce en sus obras. 


Ferrer Bassa - San Miguel Arcángel - 1335

 

Sot de Ferrer (Castellón), iglesia parroquial de la Inmaculada Concepción

Ferrer Bassa - Escenas de la vida de Cristo, de la Virgen y santos (Políptico Morgan) -1340-45


 Nueva York, The Morgan Library & Museum, Purchased by Pierpont Morgan

Ambrogio Lorenzetti - El milagro de los barcos de grano. San Nicolás resucita un niño - 1327-32

 


Florencia, Gallerie degli Uffizi

Joan Loert (Maestro de los Privilegios) - Retablo de Santa Quiteria - 1337


 Palma de Mallorca, Museu de Mallorca, Depósito de la Societat Arqueològica Lul·liana

Retablo de San Marcos y san Aniano - Arnau Bassa - 1346





Manresa, Basílica de Santa María de la Seu de Manresa-Bisbat de Vic

Ferrer Bassa pionero y maestro

Tras un más que probable viaje a Italia, Ferrer Bassa elabora en Barcelona una declinación personal de la pintura toscana, sobre todo sienesa, que conjuga con elementos de la tradición del gótico lineal francés e incluso del bizantinismo. Del mundo italiano también incorpora temas del repertorio iconográfico religioso –especialmente del evangélico– e ideas para el desarrollo del nuevo formato de retablo monumental. El resultado es un lenguaje más complejo e innovador que el propuesto por Joan Loert y que, a partir de la cuarta década del siglo XIV, cautivará al público más refinado de la corona de Aragón, desde el monarca Pedro IV –que lo contratará en repetidas ocasiones– hasta los miembros de los gremios más ricos. A partir de 1340, Ferrer tendrá el apoyo de su hijo Arnau. Tras la muerte de ambos durante la epidemia de peste negra, sus innovaciones visuales serán una referencia ineludible para los maestros de la segunda mitad del siglo XIV, desde los continuadores de su taller, como Ramon Destorrents, hasta los prolíficos hermanos Serra. 

Arnau Bassa y el manierismo bassiano

Arnau Bassa es el artífice de una vuelta de tuerca del lenguaje pictórico de su padre en los últimos años de actividad del taller familiar. A partir de los nuevos referentes sieneses practicados en Aviñón por Simone Martini y su pléyade de seguidores, Arnau desarrolla una suerte de manierismo formal que progresa hacia soluciones más sofisticadas e innovadoras. De ahí su búsqueda de efectos tridimensionales, al tiempo que se decanta por una mayor estilización formal y, sobre todo, por ampliar el sentido polimatérico de sus pinturas con el creciente uso y manipulación técnica del oro. Como muestra el retablo de San Marcos y san Aniano, Arnau también consolida las aportaciones de su padre al nacimiento del retablo monumental: una estructura de grandes dimensiones, de formato fijo, varias calles y entrecalles y marcado empuje vertical, que prefigura la evolución de estas máquinas escénicas en el gótico peninsular durante las siguientes centurias.



Arnau Bassa - Santiago, Crucifixión y santos (procedente del retablo de Santiago de Santa María de Jonqueres, Barcelona)


 

Arnau Bassa - Anunciación, reyes de la Epifanía y santos (procedente del retablo de la colegiata de San Vicente de Cardona) -

 


Joan Loert - Maestro de los privilegios. Retablo de Santa Eulalia - .1330-40


 catedral de Mallorca

Maestro de Pedralbes - (antes llamado Maestro de la Cruz de Mombaroccio) _ Crucifixión 1350


 Oviedo, Museo de Bellas Artes de Asturias, Colección Pedro Masaveu

 II. El Puente de Aviñón. Intercambios mediterráneos

La geografía es un factor determinante: el mar anula fronteras y favorece los intercambios culturales. Entre los enclaves mediterráneos que estimulan las relaciones artísticas a principios del siglo XIV destaca Aviñón, la capital papal entre 1307 y 1403. Remontando el Ródano se alcanza una ciudad cosmopolita que acoge a pintores y orfebres italianos, en especial sieneses, con Simone Martini y su círculo a la cabeza. Algunos de ellos llegan a la corona de Aragón, donde marcan la trayectoria de maestros como Arnau Bassa y ayudan a configurar el paisaje artístico de mediados del siglo XIV. Por otro lado, obras aviñonesas son adquiridas por eclesiásticos hispanos de la corte pontificia, como Benedicto XIII o el cardenal Gil Álvarez de Albornoz. Por su parte, los mercaderes del Mediterráneo occidental satisfacen las inquietudes estéticas y devocionales de las élites de la península ibérica con obras italianas novedosas y sofisticadas. Sucede en Castilla, donde este comercio coincide, quizá no casualmente, con el advenimiento al trono de Enrique II Trastámara: el cambio dinástico se acompasa con un cambio del gusto artístico.

la estética neobizantina de Barnaba de Módena

Desde en torno a 1360, Barnaba da Modena dirige un taller en Génova que obtiene un gran éxito con la fusión de fórmulas neobizantinas y preceptos del naturalismo trecentista de raíz boloñesa y sienesa. Los mercaderes que surcan el Mediterráneo occidental transportan algunas de sus obras –que firma con orgullo– lejos de la ciudad ligur. Hasta Murcia llegaron las tres aquí expuestas.Dos fueron adquiridas por la reina Juana Manuel, esposa de Enrique II de Castilla: el dossale de la Virgen de la Leche –donde aparece, con su padre, arrodillada ante la Virgen– y las puertas laterales de un tríptico –en una de las cuales está retratada en una de ellas junto a su primo. La tercera es el políptico de Santa Lucía, quizá promovido por Fernando Oller, miembro de la oligarquía murciana, efigiado junto a su esposa en la escena de la Crucifixión. Las pinturas responden a inquietudes devocionales y deseos de autorrepresentación y prestigio. Pero es muy probable que la elección de las atractivas y exóticas obras de Barnaba deba de ser interpretada también como una elección visual de unas élites favorables a la nueva dinastía Trastámara, deseosas de distinguirse del gusto tradicional.

Pedro de Córdoba - Virgen con Niño y Ángeles músicos - 1360-70


 

Barnaba da Módena - Coronación de la Virgen con El Niño;Trinidad;Crucifixión;Los doce apóstoles - 1374


 

Barnaba da Modena - Dossale de la Virgen de la Leche - 1369-72


 

Peris Sarriá y Pere Nicolau - Verónica de la Virgen y Anunciación


 

Maestro de la Pasión de Mallorca - Dossalle de la Pasión de Cristo, detalle - 1300-1315


 

Maestro de San Onofre, Francesc Serra? - Historia del ermitaño - 1355-60


 

Jaume Serra - Virgen de Tobed - 1366-69


 

Jaume Serra y taller - Episodios de la Vida de la Magdalena y San Juan Bautista -1366-69



 

Retablo de la Resurrección - Retablo de Monasterio de las Canonesas del Santo Sepulcro, Zaragoza - Hacia 1381–1382.


 

Jaume y Pere Serra - Descenso a los infiernos - Forma parte del Retablo de la Resurreción del Monasterio de las Canonesas del Santo Sepulcro en Zaragoza, hacia 1381.


 

Pere Serra y Jaume Serra .Rétablo de San Julian y Santa Lucía - 1384-85


 

Antoni Peris - Nuestra Señora de Gracia y los grandes maestros de Montesa - 1412


 

Maestro de la Piedad - Cristo atado a la columna, Piedad - 1400-10


 

Gherardo Starnina - Retablo de los siete Sacramentos - 1396-97


 

Gherardo Starnina - Virgen de la Humildad - 1400


 

Gherardo Starnina - Juicio Final - 1402


 

Gherardo Starnina - Trinidad - 1402


 

Gherardo Starnina - Virgen con el Niño, San Juan bautista, San Nicolás y los ángeles - 1407


 

Fra Angelico da Fièsole - La Virgen de la Granada - 1424