Ferrer Bassa. Pionero y maestro
Tras un más que probable viaje a Italia, Ferrer Bassa elabora en Barcelona una declinación personal de la pintura toscana, sobre todo sienesa, que conjuga con elementos de la tradición del gótico lineal francés e incluso del bizantinismo. Del mundo italiano también incorpora temas del repertorio iconográfico religioso –especialmente del evangélico– e ideas para el desarrollo del nuevo formato de retablo monumental. El resultado es un lenguaje más complejo e innovador que el propuesto por Joan Loert y que, a partir de la cuarta década del siglo XIV, cautivará al público más refinado de la corona de Aragón, desde el monarca Pedro IV –que lo contratará en repetidas ocasiones– hasta los miembros de los gremios más ricos. A partir de 1340, Ferrer tendrá el apoyo de su hijo Arnau. Tras la muerte de ambos durante la epidemia de peste negra, sus innovaciones visuales serán una referencia ineludible para los maestros de la segunda mitad del siglo XIV, desde los continuadores de su taller, como Ramon Destorrents, hasta los prolíficos hermanos Serra.
Arnau Bassa y el manierismo bassiano
Arnau Bassa es el artífice de una vuelta de tuerca del lenguaje pictórico de su padre en los últimos años de actividad del taller familiar. A partir de los nuevos referentes sieneses practicados en Aviñón por Simone Martini y su pléyade de seguidores, Arnau desarrolla una suerte de manierismo formal que progresa hacia soluciones más sofisticadas e innovadoras. De ahí su búsqueda de efectos tridimensionales, al tiempo que se decanta por una mayor estilización formal y, sobre todo, por ampliar el sentido polimatérico de sus pinturas con el creciente uso y manipulación técnica del oro. Como muestra el retablo de San Marcos y san Aniano, Arnau también consolida las aportaciones de su padre al nacimiento del retablo monumental: una estructura de grandes dimensiones, de formato fijo, varias calles y entrecalles y marcado empuje vertical, que prefigura la evolución de estas máquinas escénicas en el gótico peninsular durante las siguientes centurias.
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