martes, 10 de febrero de 2026

paolo veronesse - la disputa de los doctores en el templo - 1550-56


 Para mi, una de las joyas del Prado al que en mis visitas no dudo nunca en dedicarle unos minutos y en el que siempre descubro brillantes detalles, sea en los caracteres, en la maravillosa disposición y movimiento de los mismos ó , en la riqueza, color y suntuosidad de los atuendos. 

Según el Evangelio, los padres de Jesús, José y María, ya de vuelta a su tierra de Nazaret, se alarmaron al comprobar que su hijo, todavía muy joven, no se encontraba en ninguno de los grupos de conocidos y hubieron de regresar a Jerusalén en su busca. Imaginamos su ansiedad y preocupación, pero al fín lo encontraron entre los doctores del templo en una aptitud de superioridad que el Veronesse subraya situándolo por encima de todos ellos en el centro de la escena.  

Al parecer, hay indicios de que esta obra se encontraba en Padua en  1548, pero unos años despues, en 1686, ya decoraba el famoso Salón de los Espejos de el antiguo Alcázar de Madrid, por lo que se aventura que quizá lo adquiriera Velázques para la corona española  durante su estancia en Italia entre los años 1649 y 1651. Sea como fuere, la pintura sobrevivió al gran incendio del Alcázar en la Nochebuena de 1734, así como gran parte de las obras que albergaba.

Es curioso el hecho de que esta obra pudo noy día no estar entre las del Prado ya que fué ofrecida como regalo de boda a  Cosme III de Médici por Mariana de Neoburgo, segunda esposa de Carlos II de España, y sustituída por otra del mismo tema de Luca Giordiano, pero Carlos II se opuso. 

Mirar la obra de Luca y elegir entre las dos cual es la mejor. Son totalmente diferentes pero cada cual tiene sus gustos.......

Se ha restaurado en dos ocasiones, 1999 y 2025. Hoy, tras esta Exposición, vuelve a ser admirada en la gran galería central del Museo del Prado.

Sobre un libro  medio abierto que soporta uno de los personajes sentados, figura escrito 1548 ("MDXLVIII"), que podria interpretarse como si Veronese indicase este año como  el de la realización de la obra; sin embargo la mayoría de los estudiosos ven esta fecha como poco probable dada su calidad y madurez, valores que nuestro pintor probablemente no habría alcanzado todavía.

Además en la obra aparecen elementos arquitectónicos casi con seguridad tomados del mismo Palladio, quién con seguridad bebió para llevar a cabo sus diseños de la famosa obra se Vitrubio de Architectura, conocido actualmente como los diez libros de Arquitectura, exhaustivo tratado sobre arquitectura clásica; muchos de estos elementos recuerdan los que aparecen en la edición que no apareció hasta 1556. Poe ello es prudente datarla alrededor de esta fecha. 

Veronesse ha querido, tomando un punto de vista algo bajo, subrayar la monumentalidad de la escena y al mismo tiempo la autoridad doctrinal del joven Jesús sobre sus interlocutores. Un jovencito imberbe frente a lo más selecto de la comunidad religiosa judía, afanosa sobre sus libros en la búsqueda de citas con las que corresponder a  la precoz elocuencia y  sabiduría de ese misterioso niño, quién, por otra parte, en ningun momento, al menos nada dicen los Evangelios, hace mención de nada relacionado con la Divinidad.

Aún mayor es el asombro de sus tambien jóvenes padres que podemos ver en el umbral de entrada del templo al fondo. 

 


paolo veronesse - la unción de david - 1550





Tras su conversion de María Magadalena, Venonés llevó a cabo este lienzo  magnífico para cierto noble de la ciudad. Algunos autores datan la obra entre los años 1550 y 1555. La obra hacia 1648 formaba ya parte de las colecciones reales del Duque de Buckingham y finalmente acabó en Viena, pudiendo hoy ser admirada en su Museo de Historia del Arte. Se trata de una obra de gran formato, nada menos que 173 x 365 cms. 

_Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido. 7 Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. 8 Entonces llamó Isaí a Abinadab, y lo hizo pasar delante de Samuel, el cual dijo: Tampoco a este ha escogido Jehová. 9 Hizo luego pasar Isaí a Sama. Y él dijo: Tampoco a este ha elegido Jehová. 10 E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a estos. 11 Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son estos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí. 12 Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque este es. 13 Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David _

y el benjamín David dejó las ovejas, una de sus pieles de una de ellas la pone  Paolo sobre un pedestal, y acudió un tanto atónito a la llamada de Isaí, que era la llamada de Jehová. Siete hermanos cuenta la Biblia que tuvo el futuro Rey de Israel, y casi con seguridad todos ellos estan presentes en este escenario tan hermosamente concurrido. El Veronés es maestro en el arte de acumular personajes, todos ellos inmersos en un acontecimiento central pero al mismo tiempo desligados gracias a su propia personalidad que el pintor establece a través de sus atuendos, su postura, su mirada, el color y la iluminación  

Así, tres niños aparecen en la obra, el mayor , al lado de David, dirige su mirada al espectador y señala al ungido, mientras a la derecha de la estancia sitúa otro embobado por la presencia de una cabra, y otro más pequeño esta en volandas de su madre.

 Cada cual hace su papel en la obra y se mueve libremente por ella pero,....sin amenazar en ningún momento la apretada cohesión del grupo, luminoso y dorado.

Las dos aperturas de ambos lados por las que penetra la luz,  dejando ver el paisaje circundante, abren paso al aire que fluye a traves de toda la escena dulcificándola y quitándola cualquier asomo de dramatismo; basta que tapeis con vuestras manos estas para percibir inmediatamente el cambio de ambiente y situación. Maravilloso recurso en un joven de tan solo ventidos años.