martes, 26 de mayo de 2026

paolo veronesse - la disputa de los doctores en el templo - 1550-56


 Para mi, una de las joyas del Prado al que en mis visitas no dudo nunca en dedicarle unos minutos y en el que siempre descubro brillantes detalles, sea en los caracteres, en la maravillosa disposición y movimiento de los mismos ó , en la riqueza, color y suntuosidad de los atuendos. 

Según el Evangelio, los padres de Jesús, José y María, ya de vuelta a su tierra de Nazaret, se alarmaron al comprobar que su hijo, todavía muy joven, no se encontraba en ninguno de los grupos de conocidos y hubieron de regresar a Jerusalén en su busca. Imaginamos su ansiedad y preocupación, pero al fín lo encontraron entre los doctores del templo en una aptitud de superioridad que el Veronesse subraya situándolo por encima de todos ellos en el centro de la escena.  

Al parecer, hay indicios de que esta obra se encontraba en Padua en  1548, pero unos años despues, en 1686, ya decoraba el famoso Salón de los Espejos de el antiguo Alcázar de Madrid, por lo que se aventura que quizá lo adquiriera Velázques para la corona española  durante su estancia en Italia entre los años 1649 y 1651. Sea como fuere, la pintura sobrevivió al gran incendio del Alcázar en la Nochebuena de 1734, así como gran parte de las obras que albergaba.

Es curioso el hecho de que esta obra pudo noy día no estar entre las del Prado ya que fué ofrecida como regalo de boda a  Cosme III de Médici por Mariana de Neoburgo, segunda esposa de Carlos II de España, y sustituída por otra del mismo tema de Luca Giordiano, pero Carlos II se opuso. 

Mirar la obra de Luca y elegir entre las dos cual es la mejor. Son totalmente diferentes pero cada cual tiene sus gustos.......

Se ha restaurado en dos ocasiones, 1999 y 2025. Hoy, tras esta Exposición, vuelve a ser admirada en la gran galería central del Museo del Prado.

Sobre un libro  medio abierto que soporta uno de los personajes sentados, figura escrito 1548 ("MDXLVIII"), que podria interpretarse como si Veronese indicase este año como  el de la realización de la obra; sin embargo la mayoría de los estudiosos ven esta fecha como poco probable dada su calidad y madurez, valores que nuestro pintor probablemente no habría alcanzado todavía.

Además en la obra aparecen elementos arquitectónicos casi con seguridad tomados del mismo Palladio, quién con seguridad bebió para llevar a cabo sus diseños de la famosa obra se Vitrubio de Architectura, conocido actualmente como los diez libros de Arquitectura, exhaustivo tratado sobre arquitectura clásica; muchos de estos elementos recuerdan los que aparecen en la edición que no apareció hasta 1556. Poe ello es prudente datarla alrededor de esta fecha. 

Veronesse ha querido, tomando un punto de vista algo bajo, subrayar la monumentalidad de la escena y al mismo tiempo la autoridad doctrinal del joven Jesús sobre sus interlocutores. Un jovencito imberbe frente a lo más selecto de la comunidad religiosa judía, afanosa sobre sus libros en la búsqueda de citas con las que corresponder a  la precoz elocuencia y  sabiduría de ese misterioso niño, quién, por otra parte, en ningun momento, al menos nada dicen los Evangelios, hace mención de nada relacionado con la Divinidad.

Aún mayor es el asombro de sus tambien jóvenes padres que podemos ver en el umbral de entrada del templo al fondo. 

 


miércoles, 20 de mayo de 2026

henri matisse - puente de san miguel - 1900


 

george braque - pequeña bahía de la ciotat - 1907


 

george braque - el golfo de les lacques - 1907


 

andre derain - el puerto de collioure - 1905




 

henri matisse - autorretrato - 1900


 

ernst ludwig kirchner - pareja de enamorados - 1921-22


 

henri matisse - el lujo I - 1907


 

maz pechstein - en las dunas - 1911


 

august macke - mujer tocando el laud - 1910





 


alexei von jawlensky - bizantina (labios claros) - 1913

 


                                                   

henri matisse - la argelina - 1909


 

henri matisse - retrato de su hija margarita - 1910


 

henri matisse - retrato de greta prazor - 1916


 

henri matisse - cabeza blanca y rosa - 1914


 

henri matisse - interior con pecera - 1914


 

henri matisse - el violinista en la ventana - 1918


 

kees van dongen - campesinos egipcios - 1913


 

henri matisse - lorete con una taza de cafe - 1917


 

kees van dongen - gitana 1911


 

kees van dongen - bailarina española - 1912


 

henri matisse - interior en niza (una siesta) - 1922


 

henri matisse - el sueño - 1935


 

henri matisse - desnudo rosa sentado - 1935-36

 


henri matisse - naturaleza muerta con aparador verde - 1928


 

henri matisse - naturaleza muerta en mesa de mármol verde - 1941


 

pierre bonnard - desnudo de espalda al baño - 1934


 

henri matisse - interior amarillo y azu - 1946


 

henri matisse - mujer leyendo sobre fondo negro - 1939


 

hans hofmann - predominio amarillo - 1949


 

henri matisse - gran interior rojo - 1948


 

alain jacquet - camuflaje h. matisse. lujo, calma y voluptuosidad - 1963


 

antonio raphael mengs - inmaculada concepcion - 1774

 


antonio raphael mengs - inocencia - 1754


 

antonio raphael mengs - la sagrada familia - 1765


 

antonio raphael mengs - la adoracion de los pastores - 1770


 

antonio raphael mengs - la gloria de san esteban - 1757


 

antonio raphael mengs - retrato del papa clemente XIII - 1758



                                                                       

martes, 10 de febrero de 2026

paolo veronesse - la unción de david - 1550





Tras su conversion de María Magadalena, Venonés llevó a cabo este lienzo  magnífico para cierto noble de la ciudad. Algunos autores datan la obra entre los años 1550 y 1555. La obra hacia 1648 formaba ya parte de las colecciones reales del Duque de Buckingham y finalmente acabó en Viena, pudiendo hoy ser admirada en su Museo de Historia del Arte. Se trata de una obra de gran formato, nada menos que 173 x 365 cms. 

_Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido. Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. Entonces llamó Isaí a Abinadab, y lo hizo pasar delante de Samuel, el cual dijo: Tampoco a este ha escogido Jehová. Hizo luego pasar Isaí a Sama. Y él dijo: Tampoco a este ha elegido Jehová. 10 E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a estos. 11 Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son estos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí. 12 Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque este es. 13 Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David _

y el benjamín David dejó las ovejas, una de sus pieles de una de ellas la pone  Paolo sobre un pedestal, y acudió un tanto atónito a la llamada de Isaí, que era la llamada de Jehová. Siete hermanos cuenta la Biblia que tuvo el futuro Rey de Israel, y casi con seguridad todos ellos estan presentes en este escenario tan hermosamente concurrido. El Veronés es maestro en el arte de acumular personajes, todos ellos inmersos en un acontecimiento central pero al mismo tiempo desligados gracias a su propia personalidad que el pintor establece a través de sus atuendos, su postura, su mirada, el color y la iluminación  

Así, tres niños aparecen en la obra, el mayor , al lado de David, dirige su mirada al espectador y señala al ungido, mientras a la derecha de la estancia sitúa otro embobado por la presencia de una cabra, y otro más pequeño esta en volandas de su madre.

 Cada cual hace su papel en la obra y se mueve libremente por ella pero,....sin amenazar en ningún momento la apretada cohesión del grupo, luminoso y dorado.

Las dos aperturas de ambos lados por las que penetra la luz,  dejando ver el paisaje circundante, abren paso al aire que fluye a traves de toda la escena dulcificándola y quitándola cualquier asomo de dramatismo; basta que tapeis con vuestras manos estas para percibir inmediatamente el cambio de ambiente y situación. Maravilloso recurso en un joven de tan solo ventidos años.     

 


 

 

 

 

 


jueves, 29 de enero de 2026

paolo veronesse - la conversión de maría magdalena -1548

  nacido casi con seguridad en el año 1528 en la ciudad de Verona, población dentro de las posesiones del pujante estado veneciano, Paolo Veronese, ó Paolo Cliari, apellido tomado de su madre, hija ilegítima de cierto noble llamado Antonio Caliari. ó bién Paolo Spezapreda (picapedrero) por la profesión de su padre, puede  meritoriamente con creces formar parte, junto a el Tiziano y Tintoretto, de la tripleta más representativa de la Escuela veneciana del Renacimiento italiano tardío.

se inició como pintor al amparo, dentro de su ciudad natal, de dos artistas que a la sazón sobresalían dentro de sus respectivas familias de pintores, Antonio Badile, que llegó a ser su suegro, y Giovanni Batistta Carotomás primitivo el primero y , como veis, mucho más evolucionado y acorde con los progresos alcanzados en el Véneto, el segundo.

El año en que está datada la obra que vemos, 1548, Paolo tendría justo veinte años y, estareis conmigo, asombra su precocidad en el dominio de la composición y riqueza de colorido; su etapa de aprendizaje se ha completado y la conversión de María Magdalena es uno de sus primeros encargos, posiblemente de un noble veronés.

La mayoría de los estudiosos en busca de influencias más o menos claras a observar en sus obras coinciden en el Tiziano, el Tintoretto, Rafael, Parmigianino, Giulio Romano....., en fín, para mí lógicamente nuestro pintor admiraría a estos maestros y ello, como en todo artista, se reflejaría de alguna manera en su pintura, pero el Veronés es, al menos como ellos, original y rotundo, sensualeleganteluminoso y quizás más sosegado que algunos de ellos.

En las sucesivas entradas que os presento de esta maravillosa Exposición del Prado, os pediría que trataseis de encontrar estas seis características que envuelven como una luz radiante las magníficas representaciones que este genio veneciano  ha legado al mundo del arte. 

Se da la circunstancia de que la escena que nos presenta  aquí el Veronesse no aparece relatada en ningún lugar de los Evangelios, es pura invención del pintor, pero podríamos establecer, y así lo han venido haciendo muchos estudiosos, cierta relacíon con otra obra literaria del escritor y poeta Pietro AretinoL‘umanità di Cristo, del año 1535, en la que si se describe, obra que además no era ni mucho menos desconocida en todo el norte de la península italiana.

Sea como fuere, ahí esta el resultado, y  ¡que belleza¡:trece personajes, formando un grupo compacto y apiñado, participan muy de cerca de la emoción del momento en que María Magdalena, fijo su bello rostro en Jesús de Nazaret, hinca sus rodillas en el suelo seducida por su presencia y su palabra, arropada por dos mujeres. Una de ellas, remitiéndonos al poeta Pietro Aretino, ya que los Evangelios no lo constatan, es Marta, hermana de Lázaro, quien toma la mano de María y en una aptitud plena de delicadeza, le señala al nazareno. Veronesse viste a la Magdalena como una cortesana de la época, aludiendo a su pasada vida pecaminosa. El resto de los caracteres no le van a la zaga en lo que al colorido y elegancia se refiere.

La obra pertenece a la National Gallery de Londres desde 1876, proveniente de la extensa colección de pinturas del político y gran coleccionista de arte  británico Wynne Ellis.